Lo que la noche cuenta del día
¿Realmente hay dos patrias o, en verdad, Cuba y la noche son una misma patria? El confeti utilizado en la instalación ha sido confeccionado a partir de fragmentos del poema de Reinaldo Arenas titulado Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche, un escritor polémico y objeto de censura en nuestro país. En dicho poema, Arenas entrelaza esas dos patrias mencionadas por José Martí: Cuba y la noche.
La instalación, construida a partir de estos versos, propone la interacción con el público, invitándolo a participar en lanzamientos continuos que configuran un ciclo, entendido como repetición o persistencia de ciertos patrones históricos. En este primer momento, el gesto de lanzar el confeti condensa la euforia y la expectativa que marcaron la Revolución Cubana y los inicios de sus transformaciones sociales y políticas: un “espectáculo grandioso”, la entrada de los libertadores en la ciudad, en alusión al entusiasmo de enero de 1959 y la euforia colectiva que lo acompañó.
La tensión entre la efusividad inicial y la quietud posterior expone las complejidades del contexto cubano: un tiempo detenido, una escena de estancamiento, donde los días de la isla giran siempre sobre la misma inercia.