Mañana será otro día

La obra es una video-instalación que, a través de una pantalla LED, presenta una serie de videos que documentan eventos clave en el proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Este proceso tuvo lugar entre diciembre de 2014, tras más de cinco décadas de hostilidad diplomática, y mediados de 2017. Los videos se reproducen en bucle, ofreciendo una mirada continua a este momento histórico.

La instalación conduce al espectador por un recorrido donde el espectáculo se convierte en signo de los cambios en un país en el que el consumo de transformaciones parece prevalecer sobre la reflexión crítica. Es como si se hubiera renunciado al análisis de las causas para disfrutar plenamente de los efectos.