Así se las ponían a Fernando VII
Dicen que a Fernando VII le gustaba jugar al billar y que las bolas se colocaban de manera que acertar fuera casi inevitable. De ahí quedó la expresión: “Así se las ponían a Fernando VII”. Hay quienes, incluso antes de jugar, ya tienen parte de la partida resuelta.
Una alfombra roja atraviesa el espacio. Sobre ella, las bolas de billar alteran el recorrido. Lo que para alguien puede estar dispuesto a favor, para otro puede convertirse en aquello que tiene que esquivar. La misma escena reúne así dos formas de entender la posición: la que se ocupa dentro de un juego y la que determina cómo se atraviesa un espacio.
La obra surge dentro del mundo del arte, observando sus formas de circulación y reconocimiento: entrar, coincidir, ser visto, encontrarse en el lugar adecuado. Pero una trayectoria nunca depende únicamente de quien la recorre. También importa desde dónde se empieza, qué aparece en el camino y qué condiciones estaban dadas antes de nuestra llegada.
No todas las partidas empiezan con el primer golpe. Algunas comenzaron mucho antes, cuando alguien decidió dónde poner las bolas.