Todo lo sólido se desvanece en el aire

La obra es una instalación que utiliza burbujas de jabón lanzadas al aire por máquinas ubicadas dentro de una cabina inflable. Este espacio está acompañado por una playlist de canciones cubanas que abordan el fenómeno migratorio y el llamado éxodo silencioso. Dentro de la cabina, la música provoca una distorsión del tiempo histórico, confinando pasado y presente en un mismo espacio.

La instalación explora el desencanto colectivo y el cambio de paradigma en torno a la utopía revolucionaria cubana, cuestionando consignas, líderes, épicas y verdades absolutas. Este desplazamiento ideológico se manifiesta de forma tangible, oscilando entre el dolor más profundo y el placer más cínico. La “burbuja” funciona como un refugio simbólico, donde la memoria histórica y ciertos aspectos espirituales actúan como válvulas de escape.